El Bótox
o Toxina Botulínica es una proteína natural y
altamente purificada que se utiliza para mejorar la apariencia
de las arrugas de expresión facial (patas de gallo, entrecejo
y frente).
Siempre la tiene que aplicar un médico mediante microinyecciones
con las agujas más finas del mercado, por lo que la molestia
es equiparable a la picadura de un mosquito. No requiere sedación,
y se puede volver a la actividad normal de forma inmediata.
La duración del tratamiento nunca superará la
media hora.
Normalmente, los primeros tratamientos son efectivos unos 3
ó 4 meses, pero la repetición periódica
del tratamiento sin esperar a que los efectos hayan desaparecido
completamente hace que sus resultados sean mucho más
duraderos. Los tratamientos son personalizados, por lo que en
función de cada persona las dosis variarán para
conseguir un aspecto natural y relajado.
La toxina botulínica ha sido utilizada con gran éxito
y seguridad durante más de 15 años en oftalmología
y neurología, incluso en tratamientos de larga duración
en niños y en cantidades hasta 10 veces superiores a
las utilizadas con fines estéticos. En el tratamiento
de las arrugas de expresión se lleva utilizando más
de 10 años. En Estados Unidos, es el tratamiento médico
estético Número 1, con más de 30 millones
de tratamientos realizados en 1994; tras esta dilatada experiencia,
podemos afirmar que es un tratamiento muy seguro y con espectaculares
resultados. |