Se trata de una técnica novedosa en el campo de la estética con unos efectos visibles sobre todo en la lucha contra las adiposidades grasas, propias de la celulitis. Además, los tratamientos con ultrasonidos cuentan con otras aplicaciones, como la tonificación de la piel, gracias a su efecto directo en el estÃmulo celular, tratamientos de cicatrices, de trastornos circulatorios, tratamientos en la lucha contra el dolor de huesos.
Esta tecnologÃa se basa en un haz de ultrasonidos focalizados que destruyen las células grasas, sin daño de los tejidos circundantes.
La aplicación de ultrasonidos produce unos efectos térmicos, mecánicos y quÃmicos. La energÃa se transforma en calor, se activa el mecanismo celular y se produce una vaso-dilatación con todos sus efectos beneficiosos.
El procedimiento consigue la ruptura de la membrana de los adipocitos por vibración ultrasónica.
Utilizamos ultrasonidos de una frecuencia de 3 MHz que actúan a una profundidad de 2 – 3 cm. de la piel. Tiene unos efectos muy interesantes que podemos resumir: Reabsorción de edemas; analgésico; aumento de la elasticidad y de la permeabilidad de la piel, lo que permite la penetración de productos tópicos; estÃmulo de la microcirculación; aumento del metabolismo local y efecto fibrinolÃtico. Todos ellos son de utilidad en el tratamiento de la celulitis, sobre todo en las compactas.
Cómodo: El tratamiento es completamente indoloro, se realiza en consulta. No precisa anestesia ni fajas.
Seguro: Solo una cantidad predeterminada de energÃa ultrasónica es dirigida de forma precisa a la zona deseada dentro del panÃculo adiposo. El tejido colindante permanece intacto y sin exponer.
Selectivo: Unicamente se rompen las membranas de los adipocitos. No se produce lesión epidérmica.
Tantas como sean necesarias, siempre que se realicen cada semana, lo recomendable es un mÃnimo de 10 sesiones.
No deben utilizarse en zonas especiales de nuestro organismo: ojos, oÃdos, ovarios o testÃculos, y está contraindicado totalmente en abdomen de embarazadas, pacientes con marcapasos, zonas infectadas y neoplasias. Tampoco los utilizaremos en pacientes que porten prótesis metálicas ni en zonas que hayan sufrido una hemorragia reciente.